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| Selfie de los 4 en el yacimiento arqueológico de Karnak. |
Después de ver en Dendera el templo Hathor, nos fuimos a comer y por la tarde nos dirigimos a Karnak que, después de Giza, es el yacimiento arqueológico más importante del Egipto faraónico. Karnak está situada al norte de Luxor, a unos dos killómetros, y en el corazón de este yacimiento se encuentra el templo de Amón, dedicado al rey de los dioses. Destacan de este complejo sus interminables patios, sus salas hipóstilas con enormes figuras colosales, como la de Ramsés II,
con su hija, y un enorme lago sagrado. Este sitio arqueológico permaneció enterrado bajo la arena durante milenios, hasta que fue descubierto en el siglo XIX. De una de las entradas del templo parte una gran avenida bordeada de esfinges que conduce hasta el Nilo, mientras que, desde otro lado, otra avenida conduce al Templo de Luxor.
El escarabajo de la suerte y el obelisco caído.
En un momento de la visita Hamed se detuvo ante el escarabajo de la suerte. Se trata de la escultura de una gran escarabajo construido por Amenofis III que representa al dios Jepri. La leyenda, nos contaba Hamed, dice que si se dan varias vueltas alrededor la figura y se pide un deseo este se cumple. Y ¿cómo no?, ahí estabamos todos dando más de una vuelta probando suerte. También nos acercamos al un obelisco caido del que nos impresionó su tamaño ya que una cosa es verlo erguido a lo alto y otra tocar su enorme punta.
Terminada de visita de los templos, ya de noche nos paramos en una de las cafeterías del centro de Luxor y nos sentamos en la terraza fumando las famosas "cachimbas" de agua. Un final relajante para una dura jornada de visitas.
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